Mantén viva la llama

 

 

 

 

Manual


Fuente: El norte / Febrero 2018


El amor no es suficiente para estar en pareja a largo plazo.


"Mi experiencia clínica de mucho tiempo, de ver pacientes y parejas en mi consultorio, me dice que con el amor no alcanza", dice el psicoterapeuta y psiquiatra argentino Demián Bucay.


En entrevista telefónica, el autor de 'Manual para estar en pareja', de la editorial Océano, indica que el vínculo de la pareja es muy complejo.


"La pareja es un vínculo muy amplio que tiene una gran cantidad de necesidades y ámbitos diferentes; el amor es uno de ellos", dice.


En su texto, Bucay propone una clase de fórmula para que una pareja tenga éxito que está compuesta por tres aspectos: el amor, la pasión y  "el proyecto", es decir, la idea de lo que pueden compartir durante su relación.


"Estas tres cosas se confunden mucho: el amor, la pasión y el proyecto. Está claro que son cosas distintas, pero al hablar de ellas se hace de una manera indistinta".


UNA COSA ES AMOR, OTRA PASIÓN


La diferencia entre la pasión y el amor, menciona, es que en lo segundo hay un interés en el bienestar del otro; si tu pareja es feliz, entonces tú también, si está triste, entristeces junto con él o ella.


Pero ojo, hay que cuidar que esto no se vuelva lo único que te haga feliz o triste, pues también es importante ser independientes dentro de una relación.


"En algún momento las parejas eran una especie de conglomerado; agarramos dos vidas, las machacamos juntas y queda una pareja, listo", menciona.


Ahora es diferente.


"Tienen que comprender que hay espacios personales y compartidos, que no pierden sus vidas individuales por estar en una relación de pareja.


"El respetar la vida personal del otro es un punto fundamental para que duren en tiempo", explica.


En su manual, Bucay habla sobre otros puntos que son importantes. Por ejemplo, no porque las cosas en algún momento no fluyan quiere decir que te equivocaste de persona y deshechas todo; también hay que aprender a manejar los desacuerdos, ejercitar la compasión y mantener viva la pasión después de tantos años.


"El componente pasional es todo un desafío; la pasión tiende a ser fugaz. Si no se puede mantener la pasión siempre viva, que por lo menos se pueda revivir cuando nos interesa, que la podamos llamar de a ratos", menciona.


El enemigo principal de la pasión, expresa, es la rutina.


"Me parece que el exceso de cercanía es el problema. Cuando el otro se vuelve demasiado familiar, entonces la sexualidad sufre. Se necesita que el otro sea misterioso, que cueste llegar un poquito".